Empujándonos, nuestras fotos favoritas (de Izq a dcha. Paco, yo , Juan Luis, Poch, Jorge y Jaime agachado)    Foto Edi Clavo

 

 

 

 


Apiñados
Foto Carlos Entrena (supongo) con la cámara de Jorge Cuní

Empezamos a grabar al mes de haber firmado. Nuestro productor era Honorio Herrero, antiguo miembro de Aguaviva y de la Charanga del Tío Honorio, que acababa de terminar la producción del primer LP de Radio Futura. Enseguida se puso a producir nuestro primer single antes de empezar a trabajar con los Zombies de Bernardo Bonezzi.

A mi, en plan radical, me gustaba esconder la voz tras el sonido de un flanger de guitarra (pedal de guitarra que da un sonido metalizado y oscilante) muy poco discreto para un micrófono, a pesar de ello lo usaba en todas las canciones en vivo. La primera sorpresa es que Honorio Herrero no me dejó grabar ni con flanger para micrófono, la segunda es que Juan Luís, tocando la batería, se puso nervioso durante la grabación y Honorio llegó a decir que grabara la batería un músico de estudio. Después de discutir Honorio con nosotros Juan Luís grabó. Sorpresa tras sorpresa, el sonido del grupo quedó suavizado por este productor hasta hacer menos reconocibles nuestras propias canciones. Cuando salió el single, durante un tiempo, estuve intentando acostumbrarme al nuevo sonido porque teníamos que hacer la promoción.

Mientras Hispavox nos llevaba a todo tipo de emisoras a hacer una promoción que nosotros considerábamos aberrante, porque aquello era lo más parecido a vender enciclopedias que he visto. Íbamos a programas de onda media para amas de casa, llegamos a hacernos unas fotos con una chica desnuda para la revista Lib, grabamos una actuación en blanco y negro para el ejército, etc... hasta he llegado a ver entrevistas que no habíamos hecho para la típica revista de quinceañeras. También hubo momentos buenos en la promoción como cuando grabamos Aplauso y además coincidimos con Roxy Music y estuvimos charlando con Phil Manzanera. En el que mas nos divertimos fue grabando 300 millones con el realizador de bla, bla, bla, era un equipo formidable y estuvimos gastándonos bromas todo el día.

En una reunión con Hispavox nos dijeron que dentro de un mes conseguiríamos el puesto 14 de Los Cuarenta Principales. Ahí comprendimos que no sólo las ventas influían necesariamente en las listas de la radio y comenzamos a conocer el gran circo de la música. Cuando fuimos a El Gran Musical a actuar después de Alaska y los Pegamoides no habíamos dormido esa noche ni probado sonido antes de la actuación, veníamos del tren de una actuación en la plaza de toros de Ciudad Real de la que Poch se llevó la llave, no nos tomamos aquella actuación en serio y aquello jamás nos lo perdonó Hispavox. Además rechazamos salir en el programa de Joaquín Prat y Mónica Randall porque en agosto no queríamos estar en Madrid.

Siempre he pensado que en Hispavox había una lucha interna entre Miguel Blasco y el gran jefazo de la compañía porque el disco se había sacado sin su conocimiento, él estaba fuera de España cuando firmamos y lo grabamos. No sé si por ello o por nuestros desplantes a la compañía nuestro disco no se reeditó ese verano después de la tirada inicial de 5.000 ejemplares, así que no se encontraba en las principales tiendas pero se oía en todas las radios.

La principal fuente de ingresos de un grupo son las actuaciones pero nosotros no nos matábamos por actuar fuera de Madrid, era demasiado duro siendo principiantes eso de ir en furgoneta y cargar y descargar el equipo. Al año teníamos muy poco dinero, ya habíamos cambiado de los locales de tablada a Faico en embajadores, compartíamos local con otro grupo, teníamos goteras y conectábamos todos los instrumentos a una peligrosa cadena de enchufes dobles. En aquella época Poch, el único que no vivía con sus padres, se iba a tocar de vez en cuando al metro porque necesitaba el dinero para vivir, decía que así ganaba bastante mas que con Hispavox y desgraciadamente era cierto.

Le exigimos a Hispavox se gastara algo en nosotros, que nos pagara el local de ensayo y se gastara en nuestra imagen (ropa y demás). Lo único que conseguimos es que nos dejaran un local para ensayar en su fábrica, una sala en la que tenían una máquina para recortar vinilos, así que de vez en cuando interrumpía el ensayo un obrero y arreglaba algún disco. Allí ensayábamos Nacha Pop y nosotros. Alguna vez Poch y yo llegamos a comer en los comedores de Hispavox con los demás trabajadores, porque preferíamos gastarnos el dinero en las noches de Madrid que en comida.

Grabamos en Hispavox unas maquetas para preparar el segundo single. En estas maquetas yo no grabé la voz en dos canciones porque no había flanger y ya estaba harto de sonar diferente en disco que en directo. Tras la maqueta se decidió grabar te espío y hay pelea para otro single, Juan Luis estaba en la mili y nuestro batería fue Edi, que luego sería el batería de Gabinete Caligari. Este single nunca vio la luz hasta varios años después en que tuvieron la desfachatez de sacarlo con las maquetas, sin consultarnos y sin voz en las canciones en las que me negué a grabar sin flanger.

Fueron, como grupo, dos años y pico de reírnos como locos y de pasarlo muy bien, pero al final estábamos agotados de luchar contra Hispavox, quemados de haber grabado sólo dos singles en año y medio de contrato y empezábamos a tener roces entre nosotros mismos, así que decidimos después de grabar el segundo disco que no seguiríamos juntos. Tras comunicarlo a la compañía sus directivos decidieron que no promocionarían un tema de un grupo ya separado y, como estaban hartos de nosotros, afortunadamente, nos dieron la carta de libertad para que nos fuéramos. Así pudimos seguir en otros grupos sin esperar a que terminara el contrato leonino de cinco años. En seguida empezamos nuevos proyectos: Poch con Derribos Arias, Jaime con Gabinete Caligari, Paco Trinidad con las Hornadas Irritantes y produciendo a la tira de gente y yo con Décima Víctima.

   
 

NUESTRO PROPIO SELLO