Y se hizo el paraíso


Sergio y yo haciendo coros con María
Fotos Javier Senovilla


Gregorio, María y yo
Sergio con Gregorio y Paco

En otoño del 1978 empezaron los ensayos del grupo Paraíso, el grupo tenía dos cantantes, uno de ellos era nuestro amigo Juan Luis y el otro Fernando Márquez, más conocido como el zurdo. Comenzamos a ir a sus ensayos y no sabemos cómo en uno de ellos acabamos cantando mi hermano Sergio y yo en un micrófono. Hicimos los coros de para tí imitando el festival de Benidorm de los años 60 y al Zurdo le gustó la idea.

El local de ensayo estaba peligrosamente cerca de la taberna "La Campana", llena de toneles con diferentes vinos que solíamos probar después de algunos ensayos hasta encontrarnos todos algo perjudicados. Aquella época de Paraíso la recuerdo como entrañable y etílica, muchas veces acabamos oyendo música en nuestra casa o en la de Antonio Zancajo, el único con casa propia entonces (a veces muy ciegos poníamos los discos que tenía de Gila). Los ensayos los recuerdo con bastante humor, sobre todo a Mario Gil siempre optimista y bromeando.

En Paraíso componían el Zurdo y Juan Luis, el proceso de trascripción que vi fue al Zurdo cantando la melodía a Antonio Zancajo y a Gregorio y ellos lo traducían a notas musicales. Reconozco que era un trabajo muy laborioso.

En la época el grupo era una banda multitudinaria como The tube. El zurdo era irreverente con todo, lanzaba biblias desde el escenario y se metía con el público ya desde la época de Kaka de luxe con "Pero que público más tonto tengo". Nos gustaba colarnos en nuestras propias actuaciones, eso nos hacía empezar eufóricos aunque a veces más tarde de la hora prevista.

Las primeras actuaciones utilizamos nombres ficticios como Rudi soplapollas y los obtusos o Gilda y los Garbos. Actuamos varias veces en el teatro Martín ya como Paraíso con Alaska y los pegamoides y con Tos, los antiguos Secretos. Siempre acabábamos todos los grupos en el escenario cantando Rosario se ha escapado de Kaka de luxe.

Fernando tuvo una infancia atípica y dura y eso le obligaba a no confiar mucho en los demás, su filosofía un tanto extraña de ultraderechista tolerante le daba una personalidad muy particular, con él te divertías mucho pero también te agarrabas buenos mosqueos. Nunca he entendido porque le dio por llamarnos a mi hermano y a mi Los Toronjo, sin consulta previa, en el folleto que entregó en una actuación de Paraíso, como aquello nos sentó mal no paró de repetirlo hasta cinco años después. El zurdo propuso la idea de incluir más cantantes y aquello no nos gustó ni a Sergio y ni a mi, que queríamos cantar una canción como solistas. Poco después acabamos discutiendo con Fernando por ello y por un repertorio "demasiado variado" o poco personal. Pero él no admitía que le llevaran la contraria y en el siguiente ensayo apareció con una carta (le costaba mucho decírnoslo directamente) dando un ultimátum: "o nos íbamos Sergio y yo o se iba él", no daba otra posibilidad. El grupo eligió la solución menos absurda, la de que se fuera el coro en lugar de un cantante principal.

Sergio y yo nos quedamos bastante deprimidos después de aquello. Era una forma de llenar nuestro tiempo y eran nuestros amigos de entonces. Poco después conocí a un guitarra de San Sebastián muy divertido que tocó en alguna actuación con Alaska y los Pegamoides. Después de hablar varias veces empezamos a estudiar la posibilidad de ensayar juntos. Así empezaron los ensayos entre Poch y yo y el proyecto de un nuevo grupo, el nombre lo había pensado mi hermano Sergio, era Ejecutivos Agresivos .
 

   
 

HACIA EL ESCALON